El Trabajo Colaborativo es un acierto para la competitividad

Más allá del aprendizaje, el trabajo colaborativo posee una naturaleza integradora, donde la interacción tiene como objetivo alcanzar las metas colectivas, mediante la realización individual y conjunta de tareas.

En la actualidad, el trabajo colaborativo resulta óptimo para la diversificación y expansión de los negocios con el fin de mejorar las condiciones socio-económicas que potencializan su rentabilidad en el mercado.

En este sentido, las empresas o negocios que funciona bajo una cultura colaborativa trabajan estratégicamente en proyectarse y relacionarse comercialmente en función de sus capacidades y planes para ser más competitivos.

No podemos confundir la cooperación y el trabajo en grupo con el trabajo colaborativo, aunque estos aspectos sean similares poseen diferentes características y suelen ser convenientes para un desarrollo empresarial integral y exitoso, por ejemplo, la formación de los grupos en el trabajo colaborativo es heterogénea en la habilidad, y la características de los miembros; caso contrario, en el aprendizaje tradicional de grupos son más homogéneos[i]

Solo mentes visionarias son capaces de materializar e integrar las bondades del trabajo colaborativo a sus planes de negocios, liderando de manera inclusiva su equipo de trabajo al progreso colectivo sistemático e inteligente.

En este orden de ideas, el proceso colaborativo se asimila como la construcción de una red de trabajo, estable, dinámica y productiva, solida, competente y sostenible ante los desafíos mediáticos y globalizadores de la economía, pues sin querer responde a la filosofía de la “Unión hace la fuerza” , que en palabras más, palabras menos, es el principio de lucha contra los bloque económicos y hegemónicos que pululan el Estado.